domingo, 2 de enero de 2022

Historias locales

 Entrada en la que iré anotando los libros que se publican en mi entorno


Mujer valiente por tierra y por mar. Francisco Busto

Este libro fue presentado por su autor en la Casa de las Aguas en el otoño de 2021 y trata de la aventura vital de Ana de Sotomayor, una joven nacida en Aguilar a finales del XVIII que se enrola en la marina en San Fernando y comparte con la marinería durante casi seis años las duras condiciones que habían de afrontar en una fragata de aquellos tiempos con las precarias condiciones de aseo, habitabilidad y no digamos de intimidad.

Su secreto es desvelado por su confesor que traiciona así el deber sagrado de guardarlo finalizando así la carrera militar de esta singular mujer pesando sobre ella la amenaza de un castigo por su osadía, sin embargo son reconocidos sus méritos y el Rey le concede una pensión. Acaba sus días en Montilla regentando un estanco.

El autor nos conduce por la época mostrándonos los caminos que hubo de transitar, las características de la fragata en la que se embarcó, los trabajos que debía desempeñar y todo ello contribuye a que nos resulte más cercana esta mujer que parece sacada de esta copla infantil

A un capitán sevillano

siete hijas le dio Dios

y quiso la mala suerte

que ninguno fue varón



 Más de 100 vendimias. Ángela Jiménez Luque - Romero 

El título de este libro alude a las vendimias que se hicieron en el lagar los Raigones de la sierra de Montilla desde los tiempos que pasó a manos de sus antepasados, pero su historia es más vieja aún y en ello indaga la autora cuya familia mantiene la propiedad en la actualidad.

Creo que es un libro excelente para entender ese paisaje singular de viñedos, olivares, cerros y arroyos surcado de caminos, lagares, molinos y casilluelas. Al describirnos su propia saga familiar en un siglo nos acerca a la forma de vida de todo ese periodo en personas muy vinculadas a la tierra.

Está muy bien escrito y se lee de un tirón. Además se puede visitar el lagar los Raigones siendo Ángela la guía, incluye degustación y acompañamiento con tapas. El 28 /12/ 2022 lo visitamos Ester, Abel, Abel, Gaspar y yo. 

  



jueves, 9 de diciembre de 2021

Leyendo a Rafael Chirbes

 Diario de la lectura de La larga marcha

Estamos a primeros de diciembre de 2021 y hace pocos días, aun era noviembre,  inicié la lectura de este libro. Comienza con un nacimiento, el de un niño que viene al mundo en el año 1948 en una casa familiar de piedra de familia apegada a la tierra, a su ganado, gentes que viven de sus manos y que me evocan las casas de Higuera de mi infancia. En pocas páginas aspiramos el aroma y el ambiente de esa madrugada en la que hermano, padre y abuelo esperan a la criatura que viene, un nuevo españolito gallego con toda una historia.

Vuelvo la hoja y pasamos como volando sobre las tierras de España a otro lugar  en Levante y otros nombres, ahora es Raul Vidal el hombre que en esa maldita guerra y postguerra se las arregla para ser hermano leal, padre, marido y hombre en medio de tanta suciedad a la que vence siempre limpio aunque el agua esté tan fría 

Vendrán más nombres: el limpia de Salamanca Pedro del Moral, el médico madrileño Vicente Tabarca, su  paisano Coronado vendedor de cigarrillos sueltos o la madrileña Gloria de alta cuna en el pasado.

No tiene índices ni títulos en los capítulos, solamente la primera parte a la que pertenecen las seis historias que  llevo leídas se llama El ejército del Ebro.

2 de enero de 2022

Lo que en principio puede parecer una colección de relatos sueltos o retratos en un tiempo, que viene a coincidir con el del nacimiento del autor (mediados del XX),   convergen progresivamente en un encuentro humano desde la periferia de España hacia el centro: Madrid, como si nuestros personajes fueran agitados por una fuerza centrífuga que los precipita. El autor pasa a una segunda parte titulada La joven guardia, la generación siguiente, hijos e hijas de los del ejército del Ebro.

Lo más hermoso de este libro desde mi punto de vista es que consigue que intimemos con los personajes, he sentido su frío, cariño, inseguridad, ansias, el pálpito del tiempo de nuestra juventud, la universidad de los años 70. He creído reconocer en Alternativa comunista a AC (Acción comunista ). Recuerdo los carteles que ponían en el bar de Ciencias, uno con cuchillas de afeitar colgando de varios países y una navaja de Chile y decía más o menos que todas las dictaduras cortan pero que la de Chile mataba, era el 1973.

De los pueblos que nombra el que me resulta más familiar es Burguillos, el paisaje de encinares, el ganado, los cortijos, esa bicicleta de hierro en la que Gregorio y Julián iban del cortijo al pueblo. Y la pobreza, el desconsuelo, lo sórdido y maloliente pero también la ternura, el amparo y la superación.

Creo que seguiré leyendo la trilogía que acompaña esta obra. El texto siguiente está sacado d wikipedia

La larga marcha (1996) fue galardonada en Alemania con el Premio SWR-Bestenliste. Con esta novela inició una trilogía sobre la sociedad española que abarca desde la posguerra hasta la transición, que se completa con La caída de Madrid (2000) y Los viejos amigos (2003).

lunes, 11 de enero de 2021

Nuestros inesperados hermanos. Amin Maalouf I

 Amin Maalouf es uno de mis escritores preferidos, he seguido la trayectoria de sus obras desde León el Africano, Las Cruzadas vistas por los árabes, Samarcanda...y más cerca tengo el recuerdo de Identidades asesinas y Orígenes. 

En el confinamiento estricto de la primavera 2020 pude ver en el televisor una ópera retransmitida desde el MET llamada Lámour du loin, una obra de la compositora finlandesa Kaija Saariano y libreto de Amin Maalouf. Por lo general, no siempre, mi oído opone resistencia a las óperas contemporáneas pero en este caso tanto la música como la colorida puesta en escena que daba la sensación de la reverberación de la luz en un mar inmenso y tranquilo me fijaban hipnóticamente a una historia antigua de viajes por el Mediterráneo.    

La obra de Amin Maalouf tiene una visión de amplio horizonte tanto a nivel espacial como temporal. Como ese Jaufré Rudel, el trovador de la ópera que sueña con la ideal Clemence en un amor de lejos o más bien como el peregrino que viaja entre Trípoli y Aquitania por el mar llevando y trayendo cantos y trovas, Amin Maalouf nos sumerge  en las historias, las diásporas, guerras, exilios, ocupaciones, cruzadas, caravanas, filosofías, movimientos o religiones y él que procede de la devastada Líbano, lo hace abriendo esperanzas.

Hace unas semanas leí en El País Semanal la entrevista en la que hablaba de su última novela traducida al español por Matilde García Urrutia. Su lectura te fija y detiene en su propio mundo; imposible no pensar en la pandemia que padecemos como en un plano superpuesto al de los personajes y habitantes del universo de la obra pues como es nuestro caso comparten una amenaza, una anomalía generalizada; no se trata sin embargo de una peste o enfermedad, es otra cosa.

Debemos enfrentarnos a un adversario inesperado que nos ha cortado las comunicaciones, nos ha estropeado los aparatos y, ya de paso, ha paralizado a nuestras fuerzas armadas.  [p.55]. Así dice el presidente de  EEUU en un discurso que la humanidad puede escuchar tras ser restablecidas temporalmente las comunicaciones.

En cuanto al funcionamiento de las instituciones de poder internacionales no deja títere con cabeza y pone en boca de los "adversarios inesperados" estas ideas: La mayoría de mis amigos no opina como yo. Tienen prejuicios tenaces contra ustedes y contra todas las naciones de la tierra. Cuando rememoran su recorrido, solo ven rapacería, voracidad e impulsos asesinos, los creen incapaces de usar su poder para nada que no sea dominar y someter; no conceden crédito alguna a los principios que proclaman ni a los compromisos que aceptan. [p.129]

La novela está escrita como un diario que inicia el protagonista Alec Zander un 9 de noviembre, cuando irrumpe el corte de todas las comunicaciones -radio, televisión, internet, electricidad... - Esta ubicación temporal precisa de los acontecimientos le presta una tensión especial a la lectura porque nos sitúa a la espera de nuevas noticias e informaciones. El centro local de la novela es una diminuta isla llamada Antioquia habitada por la escritora Eve, el batelero Agamenón y el dibujante Alec al que las inesperadas circunstancias convierten  en narrador. Sus únicos tres habitantes son la clave de bóveda de la obra A su vez va agrupando los días en cuatro libretas a las que añade un título: NIEBLAS, CLARIDADES, AMARRES Y ECLIPSES, con lo que estructura su novela. 

La oscuridad inicial sobre lo que sucede, que también es física porque se ha cortado la luz, se va despejando gracias a Moro, un viejo amigo de Alec que es asesor personal del presidente de EEUU y puede proporcionar información de primera mano cuando ocasionalmente se restablecen las comunicaciones  El miércoles  17 de noviembre se produce algo muy significativo y sorprendente: Demóstenes (el emisario de esa supuesta potencia salvadora, la mitad de la humanidad de luz) se presenta ante el presidente de EEUU Howard Milton como un sanador  ...cuando llegue el momento de despedirnos, señor presidente, le haré un regalo simbólico para agradecerle su hospitalidad: lo curaré...Sé, como todo el mundo, que su enfermedad está en una fase terminal y que sus médicos ya no pueden hacer nada, los nuestros lo curarán en una mañana. [p.131 - 132].

El título aparece a mediados de la novela tras una conversación en la que Agamenón que pertenece a esa mitad humanidad de luz o estirpe de Empedocles desvela a Alec algunos de sus avanzados métodos. ¡Qué poco se nos parecen nuestros inesperados hermanos! Se nos parecen como nos parecemos nosotros a los hombres del Paleolítico. [p.149]. 

Hay otra novela en segundo plano El porvenir ya no vive aquí cuya autora es Eve que al igual que Alec ha buscado el aislamiento del mundo en la isla de Antioquía y ambos gozarán de un amor lleno de una exquisita sensualidad. 

Mientras que Eve es acérrima defensora de los de Empedocles con los que siente una empatía recíproca dado que ellos reconocen en la obra de Eve una revelación y ella una confirmación de sus intuiciones, Alec va acumulando cierta desconfianza que expresa en reflexiones como esta ...nos hemos convertido mis congéneres y yo en en una humanidad obsoleta, abocada a la extinción cultural y ética o, al menos, a una marginalidad extrema. Quizá nuestros amos nos concedan algo a cambio, pero ¿qué demonios podría compensarle a un hombre la pérdida de su dignidad? [p. 164].

Si al inicio la intervención de los inesperados hermanos tenía el propósito de impedir la destrucción del planeta por las armas nucleares, químicas o bacteriológicas, más tarde se amplía hasta el punto de hacer curaciones milagrosas a bordo de sus barcos - hospitales fondeados en puertos de todos los continentes.

Con frecuencia en el transcurso de la Historia ha habido pueblos que han tenido el sentimiento de que su civilización se había vuelto obsoleta. Siempre que una civilización tradicional ha entrado en contacto con otra más potente y más avanzada, parte de la humanidad ha pasado por algo así como un fin del mundo. El ejemplo que tengo siempre en mente es la irrupción de los europeos en las Indias a partir de 1492. Pero hay más. Podría incluso decirse que durante estos últimos siglos la mayoría de las sociedades no occidentales (las de India, China, Japón, el Oriente musulmán o el África negra) vieron su medicina, e incluso todo lo que llamaban "saber", caer en el desdén y el olvido. [p.221.

La obra de Amin Maalouf está impregnada de un gran conocimiento y sensibilidad hacia las civilizaciones habidas y latentes en nuestro mundo que nos comunica de forma que con la lectura de cada libro suyo nos abrimos a nuevas ideas, nuevos enfoques, nuevas miradas. Cuando habla de la "irrupción de los europeos en las Indias" pienso en nuestro Inca Garcilaso y el prodigio de su vida en dos mundos.

Desde mi punto de vista Amin Maalouf es a su tiempo, lo que Stephan Zweig fue al suyo en el sentido de ser observadores vitales, sensibles y atentos a las realidades de su mundo. Amin Maalouf nace en 1949, a muy poca distancia temporal de la muerte de Stephan Zweig y de orígenes distintos, austriaco el uno y libanés el otro, pero nada impide a una lectora hacer esta especie de asociaciones  convergentes y hermandades entre sus amados autores.




  



viernes, 18 de diciembre de 2020

Corazón que ríe, corazón que llora

La escritora Maryse Condé es antillana, nacida en Pointe-à-Pitre, capital del archipiélago de Guadalupe en el año 1937. Premio Nobel alternativo en 2018, fecunda en experiencias, comprometida con las luchas de liberación coloniales y de extensa obra literaria. 

La primera vez que escuché hablar de Maryse Condé fue en un podcast de Literatura muy recomendable: La milana bonita donde encontrarás una reseña de esta interesante autora mucho más completa, merece la pena. Presté bastante atención porque mi sobrina Violeta vive desde hace tiempo en Guadalupe y también por el desconocimiento de esta autora

Viajera desde su infancia  a París en compañía de su familia donde más tarde realizará sus estudios universitarios. Madre de cuatro hijos ha sido profesora en universidades de varios países africanos, europeos y americanos.

Corazón que ríe, corazón que llora lleva a continuación del título la siguiente aclaración: cuentos verdaderos de mi infancia. Y así resulta ser, la obra se compone de relatos de la infancia de la autora donde están presentes su madre, hermanas y hermanos, criadas, amig@s, parientes, vecin@s etc. Vemos su casa y su calle, escuchamos el estruendo de las fiestas, asistimos a misa, viajamos  y experimentamos todo ello de la mano de una niña que a veces se me antojaba que se parecía mucho a mí. 

Encuentro en esta obra esa pureza y desnudez de lo que yo considero que es buena literatura por su autenticidad lejos de artificios y trampas. Hay momentos que Maryse Condé me emocionaba con su propia emoción, por ejemplo cuando dice que va a describir a su madre, en ese momento pensé que era algo que le había costado mucho hacerlo pero que había encontrado finalmente el modo y tenido la valentía de hacerlo. 

Es de una escritura sincera y sentida con la que podemos identificarnos y también aproximarnos a una escritora tan valiosa y desconocida.

lunes, 31 de agosto de 2020

Las uvas de la ira. Su imagen en el cine

Las uvas de la ira

Acabé su lectura el domingo 5 de agosto de 2018 en El Sortín y por la noche vimos la película que tiene escenas memorables con Henry Fonda como protagonista en el papel de Tom Joad aunque por su altura y su porte elegante cueste creer que se trate de un tosco agricultor de Oklahoma.
En la novela todo se integra y armoniza. Tom sale de la cárcel donde ha estado recluido cuatro años por homicidio (en defensa propia) y se dispone a volver a su casa de familia extensa compuesta por los abuelos, padres, un hermano mayor algo retrasado, Noah, Al, el joven inquieto que se ha responsabilizado de comprar el camión que llevará a la familia a California, Rose of Sharon o Rosharn a la que encontrará recién casada y los pequeños.
Tom encontrará por el camino a un antiguo predicador, Jim Casy, que lo acompaña hasta su casa, pero su familia ya no está allí, la pobre y pequeña casa de madera está a punto de desaparecer definitivamente destruida por el tractor que rotura las tierras y hace todas las labores que antes eran la vida de familias como los Joad.
La Compañía, el Banco, el Monstruo, algo sin nombre ni cara. ¿A quien disparar con mi fusil? se pregunta un solo y desolado Muley que permanece pese a todo en esas tierras que ya trabajaron sus abuelos solo que ahora es un fuera de la ley, un perseguido, un medio salvaje que vive de la caza y se oculta en cuevas. Muley les dice que su familia está en casa del tío John preparándose para el éxodo a California.
En un camión tuneado cargan colchones, camas, barriles de comida, ollas, agua, ropas, algunos recuerdos, mantas, el perro y poco más. Todo lo demás (caballo, carro, arado, herramientas y enseres se ha vendido por unos pocos dólares para la gasolina y el viaje de trece personas que se acomodan como pueden en esa casa rodante por las carreteras llenas de familias en la misma situación de pobreza y desamparo.
Su esperanza estriba en el trabajo que les espera en California recogiendo fruta, imaginan la abundancia de melocotones, naranjas, uvas y la casita blanca en la que vivirán. Son muchas manos para trabajar y llevan unos papeles en los que se piden trabajadores.
El camino va anticipándoles la realidad a través de gentes como ellos que vienen de vuelta y les hablan en la noches del campamento de que apenas hay trabajo para una pequeña parte de los que se desplazan a California encontrando solo desprecio y hambre.
Son los años de la Depresión.
En medio del infortunio, la madre Joad (creo que no le asigna nombre el autor), es la madre, un prodigio de amor, fe y esperanza en los suyos. Sin desfallecer a pesar del cansancio, de las dificultades, de los abandonos, de las muertes. Ella sabe quien es y quienes son los suyos.
El final de la novela es una muestra suprema de ternura y compasión que solamente una mujer podría hacer. 

Novelas cortas

Cuatro novelas cortas reunidas en un solo tomo

  • Mi hermana Antonia de Ramón Mª del Valle Inclán
  • Los pies y los zapatos de Enriqueta de Gabriel Miró
  • Luz de domingo de Ramón Pérez de Ayala
  • Leopoldo y Teresa de Ramón Gómez de la Serna
Los relatos, cuentos o novelas cortas que no tienen una denominación fijada en castellano y como tal pueden denominarse de varias formas, me proporcionan imágenes, visiones de mundos que no son el mío. Ese poder de la Literatura de sacarte de tus casillas, por así decirlo, me encanta y me embruja.

Montilla. El Sortín.
Julio 2019